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¡Hola Aprendiz! ¿Estás lista/o para aprender? El pollo es muy nutritivo y es esencial para nuestras alimentación, lo que debemos es estar pendiente de los filamentos blancos que podría traer la pechuga.

Mucho cuidado, ya que estos filamentos pueden causar náuseas y vómitos, si se ingieren. Usted debe mantenerlo lejos de las comidas.

Presta mucha atención hasta el final para que te des cuenta por ti misma y así estar prevenido. ¿Quieres Saber Más? Quédate hasta el final

Motivos por los cuales no debes comprar la pechuga de pollo con estos filamentos

De acuerdo con un estudio realizado en dos mil trece, publicado en un periódico italiano de Zootecnia, la gallina que posee esos filamentos blancos posee grasa a doscientos veinticuatro por ciento y una cantidad reducida de proteína, y ahí está el riesgo.

Otro estudio publicado, esta vez en ” Poultry Science ” en el mismo año, llegó a una conclusión similar: rayas blancas significan la presencia de una gran cantidad de grasa y una reducción considerable en proteínas.

Tal vez usted ya ha notado. Estos filamentos blancos aparecen como bandas blancas que corren paralelas al músculo normal del pollo. Un americano promedio se alimenta de aproximadamente cuarenta y un Kilogramos de pollo al año.

El mercado de carne barata acaba por estimular a los agricultores a producir animales de mayor tamaño en un corto espacio de tiempo. Sin embargo, un portavoz de ” Consiglio Nazionale di pollo “.

Dijo el filamento blanco afecta sólo un pequeño porcentaje de la gallina, y no crea ningún problema de salud o la seguridad alimentaria para el pueblo .

Jaclyn Londra, director general de ” buena Housekeeping Institute “, coincide el pollo sigue siendo una opción saludable: ” El pollo, siempre que no se fríe, es una gran fuente de proteína magra y una gran fuente de vitamina B, B-12.

Por supuesto, se debe priorizar el consumo de carne producida sin antibióticos, siempre que sea aconsejable cocinar adecuadamente, almacenar y mantener las aves de corral a la temperatura correcta, ya sea en el frigorífico o en el congelador.

Parece que podemos seguir consumiendo pollo, siempre con buen sentido y siguiendo algunos consejos, como este. Al final, como dice el viejo dicho: es mejor prevenir que curar.

Vía: receitas

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